
Mujeres de La Araucanía reciben certificación que valida su experiencia y compromiso como cuidadoras
SENCE y ChileValora lideraron un programa que permitió certificar como Cuidadoras Primarias a 23 vecinas de Villarrica, Nueva Imperial y otras comunas cercanas.
23 mujeres fueron certificadas en el perfil de Cuidador Primario, en una ceremonia realizada en el Auditorio Municipal de Villarrica, en el marco de una iniciativa impulsada a nivel regional por SENCE y ChileValora.
Las participantes certificadas provienen de las comunas de Villarrica, Nueva Imperial y otras localidades cercanas, quienes fueron apoyadas en el proceso por las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL) de los territorios beneficiados.
La actividad de cierre del proceso reunió a las beneficiarias y sus familias, y contó con la presencia de la directora regional del SENCE, Minerva Castañeda; la jefa de la Oficina Regional de ChileValora, Mónica Vergara y autoridades locales encabezadas por el administrador municipal, Óscar Gutiérrez, y el concejal Mauricio Torres.
La directora del SENCE La Araucanía, Minerva Castañeda, destacó el impacto de esta certificación en la vida de las participantes y detalló: “Es una inversión superior a los 14 millones de pesos que SENCE puso a disposición para certificar competencias, lo que permite a las personas no solo poner en valor el trabajo que han desarrollado por largo tiempo, sino también contar con una acreditación formal para ingresar al mundo laboral”.
La encargada de la OMIL de Villarrica, Sandra Farías, valoró el trabajo articulado desarrollado para concretar esta certificación: “Se trataba de un grupo objetivo proveniente de la Oficina de Discapacidad Municipal. Compartimos la información, derivamos a los beneficiarios y fue un trabajo de largo aliento, con una certificación que resulta muy valiosa”, explicó.
La beneficiaria Alejandra Roa destacó la importancia de esta instancia como una oportunidad concreta de crecimiento personal y laboral. “Fue una puerta que se nos abrió para poder ejercer formalmente algo que hacemos todos los días con mucho amor y cariño”, comentó.
Esta certificación reconoce formalmente habilidades y conocimientos que muchas de las participantes ya ejercían en la práctica, fortaleciendo sus posibilidades de inserción laboral y contribuyendo al desarrollo de un sector clave para el cuidado de personas, especialmente en contextos de dependencia y discapacidad.

